Monocristalinos: el estándar
Celdas de un solo cristal de silicio, de color negro uniforme. Son los más eficientes por metro cuadrado (producen más en el mismo techo) y los que mejor aguantan el calor. Potencias actuales de 550 a 620 W por panel. Son los que instalamos.
Policristalinos: la generación anterior
Celdas de varios cristales, de color azul con textura. Más baratos de fabricar y menos eficientes; necesitan más techo para la misma producción. Ya casi no se instalan en proyectos nuevos, aunque siguen apareciendo en kits económicos.
Bifaciales: dos caras
Captan luz también por la parte de atrás, la que rebota del techo. Ganan producción sobre azoteas claras o estructuras elevadas; sobre losa gris pegados al techo, la ganancia es pequeña. Se justifican en naves con techo claro y en estacionamientos solares.
Flexibles y portátiles
Láminas delgadas que se curvan, para casas rodantes, lanchas o campamento. Baja potencia y menor vida útil; no sirven para bajar el recibo de una casa.
Lo que sí importa elegir
Más que el tipo, importan tres cosas: la garantía del fabricante (25 años de producción y respaldo en México), la potencia por panel (que define cuántos caben en tu techo) y la certificación contra granizo y viento. Qué paneles instalamos.
