No todo el mundo quiere pagar de contado, y no debería tener que hacerlo: un sistema solar ahorra cada mes, así que tiene sentido pagarlo por mes. Aquí están las formas reales de hacerlo en México, para quién sirve cada una y qué revisar antes de firmar. Sin tasas inventadas ni "programas de gobierno" que no existen.

Opciones reales de financiamiento de paneles solares en México: paneles solares a meses sin intereses con tarjeta, crédito paneles solares con bancos y financieras, arrendamiento para empresas y pago con el ahorro. También aclaramos qué hay de cierto en "paneles solares financiados por CFE" y "paneles solares Infonavit", y cómo funciona el seguro para paneles solares.
Elige el tuyo para ver cómo funciona.
La opción más simple para casa: pagas con tarjeta de crédito participante y el banco divide el cargo en mensualidades sin interés. Depende del banco y de la promoción vigente; te decimos cuáles aplican al momento de cotizar. Conviene cuando tienes línea de crédito suficiente y quieres cero papeleo.
Revisa: plazos disponibles, si hay comisión por la promoción y que el total sea igual que al contado.
Un préstamo para el sistema, a plazos de uno a varios años, con una tasa. Hay bancos con créditos "verdes" y financieras que se dedican a energía solar. La mensualidad muchas veces queda por debajo del ahorro en luz, así que el sistema se paga solo. Conviene cuando el monto es grande o quieres plazos largos.
Revisa: tasa anual total (CAT), comisión por apertura, si hay penalización por pagar antes y si el crédito queda ligado al equipo.
Una arrendadora compra el sistema y tu empresa paga una renta mensual, deducible, durante el plazo; al final el equipo pasa a ser tuyo por un valor simbólico. No usas capital ni afectas tu línea bancaria, y la renta suele ser menor que el ahorro. Conviene para empresas con consumo alto que prefieren gasto operativo a inversión.
Revisa: plazo, opción de compra al final, quién da mantenimiento durante el arrendamiento y qué pasa si te cambias de local.
Para empresas con recibo alto: se estructura el plazo para que la mensualidad sea igual o menor a lo que dejas de pagar a CFE. El flujo de tu empresa no cambia el primer día y, al terminar el plazo, el ahorro es completo. Se evalúa caso por caso con tu recibo.
Revisa: que el cálculo de ahorro use tu consumo real y tu tarifa, no un promedio.
Si alguien te las ofrece, pregunta dos veces.
Sirven para cualquier oferta, la nuestra incluida.
Pide el total al final del plazo, no solo la mensualidad. Compáralo contra el precio de contado.
CAT, apertura, seguro obligatorio, penalización por prepago. Todo por escrito.
En crédito, tuyo desde el inicio; en arrendamiento, de la arrendadora hasta el final. Cambia quién responde por garantías.
El sistema se queda con la propiedad; el financiamiento puede o no transferirse. Pregúntalo antes.
Que use tu recibo, tu tarifa y tu ciudad. Un ahorro "promedio" es una forma de inflar la mensualidad que puedes pagar.
Sí. Se pueden incluir en el seguro de casa o de negocio como equipo instalado, o contratar una cobertura específica contra granizo, robo y daños. Te damos la documentación del sistema para tu aseguradora.

Sí, con tarjetas de bancos participantes y según la promoción vigente. Te decimos cuáles aplican al cotizar.
Sí: bancos con créditos verdes y financieras especializadas en energía solar. Se evalúa como cualquier crédito, con tasa y plazo.
No. CFE realiza el trámite de interconexión, no vende ni financia equipos.
Una arrendadora compra el sistema y tu empresa paga una renta mensual deducible; al final el equipo es tuyo. Sirve para no usar capital.
Para empresas, la inversión en equipos de energía renovable tiene un tratamiento fiscal favorable; confírmalo con tu contador. Para personas físicas depende de tu régimen.
Sí. Es común dar un anticipo y financiar el resto.
Cuéntanos si es casa o empresa y cuánto pagas de luz. Te decimos qué opciones aplican y armamos la propuesta con la forma de pago que te convenga.
Respondemos en horario hábil. Sin compromiso.