Qué es Inversor
Los paneles generan corriente directa. Nada en tu casa funciona con eso. El inversor hace la conversión y además sincroniza esa energía con la red para que entre en fase, sin la cual CFE no autoriza la conexión.
También es el cerebro del sistema: busca el punto de máxima potencia de los paneles conforme cambia el sol, se desconecta solo si detecta que la red se cayó, y registra la producción que ves en la app. Por seguridad, un inversor conectado a red se apaga durante un apagón: si no, mandaría corriente a una línea donde puede haber alguien trabajando.
Es el componente que más trabaja y el que más calor maneja, por eso su garantía suele ser menor que la de los paneles, del orden de 5 a 12 años según el fabricante, ampliable en muchos casos.
Se instala a la sombra, en un muro ventilado, nunca al rayo del sol en la azotea: el calor acorta su vida y lo obliga a recortar potencia justo en las horas de mayor producción. Necesita además espacio libre alrededor para disipar y un interruptor de desconexión accesible que CFE pueda operar.
Por qué te importa
Es la pieza que más determina si el sistema produce lo que prometieron y la que más probablemente vas a reemplazar antes que los paneles. Revisa que esté certificado para interconexión, que tenga monitoreo y que quien te lo vende tenga soporte en el país. Un inversor sin respaldo local convierte una falla menor en meses sin producir.