Qué es Cable fotovoltaico
No es cable de casa. Un cable común expuesto en la azotea se cristaliza con el sol en dos o tres años, se agrieta y termina haciendo contacto con la estructura metálica. El cable fotovoltaico está hecho para vivir a la intemperie durante 25 años.
Se identifica por su marcado en el forro y por su capacidad de voltaje, normalmente 1,500 volts en corriente directa. El calibre se calcula por corriente y por caída de tensión: en tramos largos se sube el calibre para no perder energía en el camino.
Lo que va del inversor hacia el tablero ya es corriente alterna y usa cable y canalización convencionales. Todo lo de corriente directa debe ir sujeto, sin tallarse contra los bordes, y conectado con conectores MC4 de la misma marca.
Los sujetadores también deben resistir el ultravioleta, ya sea de acero inoxidable o de plástico especificado para intemperie. Y el cable positivo y el negativo de cada string conviene llevarlos juntos y no separados, porque así se reduce el área que forman entre sí y con ella el riesgo por descargas atmosféricas.
Por qué te importa
Es donde se nota si el instalador cuidó los detalles o corrió. Cable colgando, tallándose en el borde de una lámina o amarrado con cinchos de plástico común es una falla programada: en dos temporadas de sol el plástico se rompe y el cable queda al aire. Revísalo tú desde la azotea, se ve a simple vista.