Qué es Celda fotovoltaica
Cuando la luz golpea el silicio, libera electrones y el propio diseño de la celda los empuja en una sola dirección. Ese movimiento es corriente eléctrica. No hay partes que se muevan, ni calor que se aproveche, ni combustible: por eso un panel no hace ruido y prácticamente no se desgasta.
Una celda sola entrega alrededor de medio volt, muy poco para algo útil. Un panel comercial une entre 108 y 144 celdas o medias celdas conectadas entre sí, protegidas por vidrio templado, encapsulante y marco de aluminio.
La celda es también donde se decide la eficiencia y la tecnología del módulo: monocristalina, policristalina o de película delgada. Hoy casi todo lo que se instala en casa y en industria en México es silicio monocristalino.
Las celdas van acompañadas de diodos de paso integrados en la caja trasera del panel. Sirven para que, cuando una parte del módulo queda en sombra, la corriente la esquive en lugar de frenarse por completo. Es una protección interna que evita además que la zona sombreada se caliente de más y se dañe, lo que se conoce como punto caliente.
Por qué te importa
Saber que la celda es la que trabaja explica varias cosas prácticas: por qué una sombra pequeña afecta tanto, por qué el calor baja la producción y por qué el vidrio sucio cuesta energía. También explica por qué un panel dura décadas sin mantenimiento mecánico, y por qué lo que se revisa cada año es la parte eléctrica, no el módulo.