Qué es Panel bifacial
En lugar de una lámina opaca atrás, lleva vidrio o un respaldo transparente para que las celdas reciban luz por ambos lados. La ganancia depende de qué tan reflejante sea lo que hay debajo y de cuánto separado esté el panel de esa superficie.
Sobre una azotea oscura pegada al techo, la ganancia es casi nula y no se justifica. Sobre concreto claro, grava blanca, lámina galvanizada o en estructuras elevadas de piso, es donde rinde. Por eso se ven sobre todo en naves industriales, estacionamientos solares y parques.
El doble vidrio también los hace más resistentes a la humedad y les da degradación más lenta, con garantías de potencia que suelen llegar a 30 años. A cambio pesan más, lo que hay que considerar en la estructura.
La ganancia real se mide con un factor de bifacialidad, que indica qué porcentaje de la cara frontal rinde la trasera, y suele ir del 70 al 85 por ciento en módulos actuales. Ese número, aplicado a la luz reflejada que de verdad llega por atrás, es lo que determina si la inversión extra se paga.
Por qué te importa
La regla es simple: solo conviene si hay una superficie clara debajo y espacio para separar el panel del techo. Si te lo ofrecen para una azotea residencial convencional, pide que te muestren la ganancia estimada; en la mayoría de esos casos pagas el extra de un módulo más caro sin recibir los watts adicionales.