Qué es Garantía de potencia
No confundirla con la garantía de producto. La de producto cubre defectos de fabricación, marco, vidrio o caja de conexiones, y suele ir de 12 a 25 años. La de potencia cubre el rendimiento: que el módulo no pierda salida más rápido de lo prometido.
Se expresa como una curva. Por ejemplo, no menos del 98 por ciento el primer año y luego una caída máxima anual, para terminar en 87 por ciento o más al año 30. Esa curva es el reflejo de la degradación que el fabricante acepta responder.
Para hacerla válida hace falta lo aburrido: factura, número de serie de los módulos, instalación hecha conforme a la norma y un reporte de medición que demuestre la pérdida. Sin expediente, la garantía existe en papel y no en la práctica.
Un punto que conviene aclarar antes de firmar: quién responde en caso de reclamo. Normalmente el fabricante responde por el módulo y el instalador por la mano de obra del reemplazo, y son dos cosas distintas. Un panel garantizado pero sin quién lo baje, lo cambie y lo vuelva a conectar deja el costo real en tus manos.
Por qué te importa
Es la única promesa de largo plazo que puedes exigir por escrito, y en México dura más que muchas empresas instaladoras. Por eso importan dos cosas: que el fabricante tenga representación en el país, y que quien instale te entregue el expediente completo con series y fotos. Guárdalo; lo vas a necesitar en diez años, no mañana.