La regla que ordena todo: al mismo tiempo
El cálculo no es de lo que hay en la casa o en el local, es de lo que va a estar encendido simultáneamente durante el apagón. Esa sola distinción suele reducir el equipo a la mitad.
Nadie usa el microondas, la plancha, la lavadora y la aspiradora en el mismo minuto. Y si el apagón dura, tampoco hace falta: se puede calentar la comida, luego usar el agua y luego lo demás. Administrar el orden de uso es gratis y es lo que permite comprar un equipo razonable.
Por eso el primer paso no es técnico, es de decisión. Escribe dos columnas: lo que debe estar prendido todo el corte (refrigerador, luz, internet, cámaras) y lo que se usa de rato en rato (bomba, microondas, licuadora, herramienta).
La primera columna se suma completa. De la segunda se toma solo el aparato de mayor consumo, porque de esos se usa uno a la vez. Con esa suma ya tienes la base del cálculo, y el resto de la guía es ajustarla bien.
Los dos números de cada aparato
Cada equipo tiene una potencia en marcha y, si tiene motor, una potencia de arranque mucho mayor durante una fracción de segundo.
El motor de un refrigerador, una bomba, un minisplit o un compresor necesita vencer la inercia al encender, y para eso pide entre tres y cinco veces su consumo normal durante menos de un segundo. Ese pico no se ve en el recibo de luz porque dura muy poco, pero la planta sí lo siente: si no puede entregarlo, el voltaje cae, el motor no arranca y el equipo se protege.
Lo que no tiene pico: iluminación, electrónica, resistencias, hornos, planchas y parrillas. Consumen mucho, pero consumen parejo desde el primer instante.
Por eso dos listas con el mismo total de watts pueden necesitar plantas muy distintas. Una casa con tres motores pide bastante más margen que una oficina con el mismo consumo en computadoras. La lista con los números que usamos en campo está más abajo.
Tabla de consumos reales
Estos son los rangos que manejamos al dimensionar. Si el aparato trae placa de datos, ese número manda sobre cualquier tabla.
| Aparato | En marcha | Al arrancar | ¿Tiene motor? |
|---|---|---|---|
| Refrigerador de casa | 150 a 250 W | 800 a 1,200 W | Sí. Es la carga que más veces arranca en el día |
| Congelador horizontal | 100 a 200 W | 700 a 1,000 W | Sí |
| Bomba de agua de media caballo de fuerza | 400 a 600 W | 1,200 a 1,800 W | Sí. Un caballo completo duplica ambos números |
| Minisplit de una tonelada | 900 a 1,200 W | 2,500 a 3,500 W | Sí, salvo que sea inverter, que arranca suave |
| Lavadora | 400 a 700 W | 1,300 a 2,000 W | Sí |
| Iluminación LED de toda la casa | 60 a 150 W | Sin pico | No |
| Módem, router, cámaras y portón | 30 a 100 W | Sin pico | No |
| Televisión y computadoras | 150 a 300 W | Sin pico | No |
| Microondas | 1,000 a 1,500 W | Sin pico | No |
| Horno eléctrico o parrilla | 2,000 a 3,500 W | Sin pico | No, pero es carga muy alta |
| Secadora de ropa eléctrica | 2,500 a 5,000 W | Algo al arrancar el tambor | Casi nunca se respalda |
| Refrigerador comercial vertical | 400 a 800 W | 1,500 a 3,000 W | Sí. Y en un local suele haber varios |
Un detalle que ahorra dinero: los equipos inverter (minisplits y algunos refrigeradores) arrancan de forma gradual y casi no tienen pico. Si tu aire es inverter, el margen de arranque baja muchísimo.
El cálculo paso a paso

Con la lista lista, el cálculo son cuatro operaciones.
Paso 1. Suma los watts en marcha de todo lo de la columna permanente, más el aparato de uso intermitente de mayor consumo. Ese es tu consumo continuo.
Paso 2. Encuentra el arranque más grande. De todos los motores de tu lista, identifica el que pida el pico mayor. No sumes todos los picos: la probabilidad de que arranquen exactamente en el mismo instante es baja, y diseñar para eso encarece el equipo sin necesidad.
Paso 3. Suma el consumo continuo más ese pico. Ese número es el requerimiento instantáneo peor. Compáralo contra la potencia pico que declara el equipo.
Paso 4. Aplica margen. Al consumo continuo del paso 1 agrégale entre 20 y 30 por ciento. Ese margen cubre imprecisiones, cargas que olvidaste y crecimiento futuro, y evita que el motor trabaje siempre al tope.
El resultado del paso 4 es la potencia continua que debes pedir; el del paso 3 es la potencia pico que el equipo debe poder sostener. Las dos cifras importan y hay que exigir las dos por escrito.
Kilowatts y kilovoltamperes no son lo mismo
En fichas técnicas vas a ver dos unidades y la confusión sale cara.
Los kilowatts son la potencia real, la que hace trabajo: calienta, ilumina, mueve.
Los kilovoltamperes son la potencia aparente, la que el equipo tiene que poder manejar contando la parte que va y viene sin convertirse en trabajo útil. En cargas con motor y en balastros, una parte de la corriente hace justo eso.
La relación entre ambos se llama factor de potencia y en generadores suele ser 0.8. Es decir, un equipo de 10 kilovoltamperes entrega alrededor de 8 kilowatts reales. Si comparas un equipo anunciado en kilowatts con otro anunciado en kilovoltamperes, estás comparando mal y por un margen del veinte por ciento.
La regla práctica: pide siempre la potencia en kilowatts y que digan si es continua o pico. Si solo te dan kilovoltamperes, multiplica por 0.8 para tener el equivalente aproximado en potencia real, y pregunta el factor de potencia exacto si el equipo es grande.
La altitud, que en México cambia el resultado
Este punto casi nunca aparece en las tablas y en buena parte del país es determinante.
Un motor de combustión necesita oxígeno. A mayor altura sobre el nivel del mar, el aire tiene menos oxígeno por cada litro, y el motor entrega menos potencia. La pérdida aproximada es de un tres por ciento por cada trescientos metros arriba del nivel del mar. El calor suma otra pérdida, de alrededor de uno a dos por ciento por cada cinco grados arriba de los veinticinco.
En la práctica, una planta anunciada como de 5 kilowatts entrega alrededor de 4.2 en la Ciudad de México y menos todavía en Toluca. En Mérida o Veracruz entrega prácticamente lo de la etiqueta, y la corrección relevante ahí es la del calor.
Esto significa que en el centro del país hay que dimensionar con margen adicional. Es también una de las razones por las que equipos que funcionaban bien en la costa se sienten cortos al subir al altiplano.
Un sistema de baterías no tiene este problema: la electrónica no respira. Su potencia de salida es la misma al nivel del mar que a dos mil quinientos metros, y esa diferencia importa más de lo que parece al comparar opciones.
Trifásico o monofásico, y por qué importa

La mayoría de las casas mexicanas tiene servicio monofásico a dos hilos, o bifásico con dos fases y neutro. Muchos comercios y casi toda la industria tienen trifásico.
La planta tiene que coincidir con tu instalación. Una trifásica alimentando cargas monofásicas mal repartidas queda desbalanceada: una fase cargada y las otras casi libres, lo que hace trabajar mal al alternador y puede dañar equipos.
Dos consecuencias prácticas. La primera: si tienes algún equipo trifásico, como un motor grande, un elevador o refrigeración industrial, la planta tiene que ser trifásica aunque el resto sea monofásico. La segunda: si tu instalación es trifásica y tus cargas críticas son monofásicas, hay que repartirlas entre las tres fases al armar el tablero de respaldo. Eso se decide al diseñar, no después.
Con el voltaje pasa igual: 127 volts para contactos e iluminación, 220 para equipos grandes. La planta y el tablero deben entregar lo que tu instalación espera. Revisar esto antes de comprar evita el problema más frustrante de todos: un equipo correcto que no se puede conectar.
Escenarios típicos, ya calculados

Para ubicarte rápido, estos son los resultados que salen del cálculo completo en los casos que más vemos.
| Escenario | Consumo continuo | Mayor pico de arranque | Potencia continua recomendada |
|---|---|---|---|
| Casa chica: refrigerador, luz, internet, televisión | 600 a 800 W | 1,200 W | 2 a 3 kW |
| Casa media: lo anterior más bomba de agua y computadoras | 1,100 a 1,500 W | 1,800 W | 3 a 4 kW |
| Casa media con un minisplit de una tonelada | 2,200 a 2,700 W | 3,500 W | 5 a 6 kW |
| Casa grande con dos minisplits y bomba de un caballo | 4,000 a 5,500 W | 5,000 W | 8 a 10 kW |
| Oficina: cómputo, red, iluminación, servidor chico | 1,500 a 2,500 W | Sin pico relevante | 3 a 4 kW |
| Tienda: refrigeradores comerciales, punto de venta, luz | 2,500 a 4,000 W | 3,000 W | 6 a 8 kW |
| Restaurante con refrigeración y campana | 5,000 a 9,000 W | 4,000 W | 12 a 15 kW |
| Consultorio con equipo de diagnóstico y refrigeración | 1,500 a 3,000 W | 2,000 W | 4 a 6 kW |
Las cifras ya incluyen el margen del paso 4 y están calculadas para nivel del mar. En el centro del país, súbele un escalón.
Cuándo el cálculo se hace midiendo
En casa, la lista de cargas funciona bien. En un negocio o en una industria, no alcanza, y ahí el cálculo se hace con instrumentos.
Un registrador de demanda se conecta unos días en el tablero principal y guarda cuánto consume la instalación minuto a minuto. Lo que se obtiene no es un número, es una curva: se ve a qué hora pican las cargas, cuánto duran los picos, qué coincide con qué y cuál es el consumo real de fondo.
Con esa curva pasan dos cosas útiles. Primero, casi siempre resulta que el respaldo necesario es menor que lo que se creía, porque no todo está prendido a la vez. Segundo, aparecen cargas que nadie consideró.
Cotizar con el número del recibo de CFE es el error más caro en comercio e industria, porque ese dato refleja la demanda máxima de toda la instalación, incluido lo que puede quedarse apagado sin consecuencias. Para separar lo crítico de lo prescindible está el criterio de respaldo parcial.
Si la respuesta es batería, el cálculo cambia
Cuando el respaldo es con baterías hay que calcular dos cosas en lugar de una, y confundirlas es el error más común.
Los kilowatts son la potencia: cuántas cosas puedes tener prendidas al mismo tiempo. Los define el inversor, y aplican los mismos picos de arranque de arriba.
Los kilowatt-hora son la energía: cuánto tiempo aguanta. Los define la batería. Se calculan multiplicando el consumo por las horas que quieres cubrir. Si tu lista suma 700 watts y quieres ocho horas, necesitas alrededor de 5.6 kilowatt-hora útiles.
La palabra útiles importa: no toda la capacidad de una batería se puede usar. Ese porcentaje se llama profundidad de descarga y cambia mucho entre químicas.
Comprar mucha energía con poca potencia te deja con una batería llena que no puede arrancar la bomba. Comprar mucha potencia con poca energía te deja moviéndolo todo durante veinte minutos. Las dos cifras se calculan juntas, y así lo hacemos en respaldo de energía.
Resumen para llevarte
Si solo te quedas con una parte de esta guía, que sea esta.
Suma solo lo que va a estar encendido al mismo tiempo. Identifica el arranque más grande de tu lista y súmalo al consumo continuo para conocer el peor instante. Agrega entre 20 y 30 por ciento de margen al consumo continuo. Pide el equipo en kilowatts, no en kilovoltamperes, y exige que te digan potencia continua y potencia pico por separado. Si vives arriba de mil quinientos metros, corrige hacia arriba por altitud. Verifica que el número de fases y el voltaje coincidan con tu instalación. Y si es negocio, mide en lugar de estimar.
Con ese resultado en la mano, cualquier cotización se vuelve comparable, y ya no dependes de que el vendedor elija por ti. Si quieres que revisemos tu lista, mándala con cuánto duran los apagones en tu zona: cotizar. Para ver los tipos de equipo lado a lado, planta de luz.


