Qué es Arrendamiento puro
El equipo no entra a tu balance como activo mientras dura el contrato: es de la arrendadora. Tu empresa registra la renta como gasto operativo, que es deducible al cien por ciento en el ejercicio en que se paga, sin depreciar nada.
Esa es la diferencia de fondo con un crédito. Con crédito compras el sistema, lo pones en tus activos y lo deprecias o lo deduces según las reglas fiscales, entre ellas la deducción acelerada. Con arrendamiento puro conviertes una inversión en un gasto mensual.
Sirve cuando la empresa no quiere usar capital de trabajo, cuando prefiere no ocupar su línea bancaria, o cuando el flujo mensual es más importante que ser dueña del equipo desde el día uno. La renta suele quedar por debajo del ahorro en el recibo de luz.
Lo que hay que revisar antes de firmar: el plazo, la opción de compra al final, quién responde por el monitoreo y el mantenimiento durante el contrato, si el seguro va incluido y qué pasa si te cambias de local. Un sistema instalado en una nave rentada complica cualquier mudanza.
Por qué te importa
Es el esquema más usado por empresas medianas con recibo alto, y el que mejor cuida el flujo. Antes de decidir, siéntate con tu contador y compara: renta deducible mensual contra compra con deducción acelerada. La respuesta depende de tu utilidad fiscal, no de lo que diga el vendedor.