Qué es Contrato de interconexión
Es un contrato aparte del de suministro. El de suministro dice que CFE te vende luz; el de interconexión dice que tu instalación puede además entregarle energía. Se firma a nombre del titular del servicio y queda ligado al mismo número de servicio de tu recibo.
En él se define el esquema de compensación que eliges. El más común en casa es medición neta, donde la energía entregada se resta de la consumida. Existen otros esquemas de facturación y venta que aplican a instalaciones mayores.
Para firmarlo hace falta el expediente técnico: solicitud, diagrama unifilar, fichas de equipos certificados, identificación y comprobante de domicilio. Una vez firmado, CFE programa el cambio de medidor y desde ahí el sistema queda operando en paralelo con la red.
Si vendes la casa o cambias el titular del servicio, el contrato de interconexión se cede junto con el de suministro. Es un trámite aparte que conviene hacer al momento de la escritura, porque un sistema que quedó a nombre de alguien más complica cualquier reclamo posterior ante CFE y ante el fabricante de los equipos.
Por qué te importa
Este contrato es el que protege tu saldo de energía: sin firma, lo que entregas no se contabiliza y no hay a quién reclamarle. También es lo primero que revisa un comprador si algún día vendes la casa con el sistema instalado. Guarda tu copia y verifica que el titular sea quien corresponde.