Qué es Interconexión
Un sistema interconectado no vive aparte de CFE: usa la red como respaldo de noche y como destino de los excedentes de día. Para que eso sea legal y seguro, CFE revisa la instalación, aprueba un contrato y cambia tu medidor por uno bidireccional.
El trámite para casas y negocios pequeños en baja tensión es simplificado. Se entrega solicitud, diagrama unifilar firmado por quien instala, fichas técnicas de paneles e inversor, identificación del titular y un recibo reciente sin adeudos. CFE puede inspeccionar antes de autorizar.
Mientras no haya autorización, el sistema se deja instalado y probado pero sin entregar a la red. El tiempo depende de la zona y de la carga de trabajo de CFE; lo que sí se controla es entregar un expediente completo a la primera, que es lo que más acelera.
La interconexión tiene un tope de potencia según el tipo de servicio. En baja tensión, para casa y comercio pequeño, el esquema simplificado cubre la mayoría de los casos; arriba de ese tope el trámite se hace en media tensión y pide estudios adicionales. Ese límite también se relaciona con tu consumo: CFE no autoriza sistemas desproporcionados frente a la carga contratada del inmueble.
Por qué te importa
Un sistema sin interconexión aprobada produce, pero desperdicia todo lo que no consumes en el momento. La interconexión es lo que convierte la producción de mediodía en descuento en tu recibo de diciembre. Pregunta siempre si el trámite va incluido en la cotización y quién firma el diagrama; ahí se nota quién instala en serio.