Qué es Medidor bidireccional
El medidor común solo sabe sumar: cuenta la energía que entra a tu casa. Cuando pones paneles, de día produces más de lo que consumes y el sobrante se va a la red. Ese flujo en sentido contrario necesita registrarse, y para eso sirve el medidor bidireccional: lleva dos cuentas, energía recibida y energía entregada.
Lo cambia CFE, no el instalador, y solo después de que autoriza tu contrato de interconexión. No se compra por fuera ni se instala por cuenta propia. En instalaciones residenciales normalmente no hay cargo por el equipo.
Después del cambio, tu recibo se ve distinto: aparecen tres renglones, lo que consumiste de la red, lo que entregaste y la diferencia. Si entregaste más de lo que tomaste, queda un saldo de energía a tu favor para los siguientes periodos.
Es normal que el medidor nuevo empiece en cero y que el primer recibo después del cambio venga con un periodo corto o estimado. A partir del segundo ya se ve el comportamiento real del sistema. Si el recibo no muestra energía entregada, algo falla: puede ser el inversor apagado, una cadena fuera de servicio o un medidor mal configurado, y eso se revisa de inmediato.
Por qué te importa
Sin este medidor, la energía que le regalas a la red no se te reconoce: sigues pagando todo lo que consumes de noche y no recibes nada por lo que produjiste de día. Por eso el trámite ante CFE no es papeleo opcional, es lo que hace que el sistema ahorre. Nosotros lo llevamos completo.