Qué es Medición neta (net metering)
Funciona como una cuenta de energía, no de dinero. Cada kWh que entregas se anota a tu favor y cada kWh que tomas se anota en contra. Si al cerrar el bimestre entregaste más de lo que consumiste, el sobrante se guarda como saldo en kWh para los periodos siguientes.
Ese saldo tiene caducidad: se acumula durante un plazo y si no se usa se pierde, sin pago en efectivo. Por eso un sistema no se dimensiona para producir de más, sino para acercarse a tu consumo anual real.
La red hace de batería gratis: de día le entregas, de noche le tomas. Es la razón por la que una casa con luz estable e interconexión normalmente no necesita baterías, y por la que el ahorro se ve en el bimestre completo y no hora por hora.
El saldo se aplica de forma automática en el siguiente recibo, sin que tengas que pedirlo. Lo que sí conviene revisar cada bimestre es que los renglones de energía entregada y recibida aparezcan y cuadren con lo que marca la app del inversor. Es la forma más simple de detectar temprano que el sistema dejó de producir.
Por qué te importa
Entender medición neta evita dos errores caros: comprar más paneles de los que tu consumo anual puede absorber, y esperar que CFE te deposite dinero por lo que entregas. Lo que obtienes es energía guardada, no un cheque. Dimensiona con tus recibos de doce meses en la mano, no con el recibo más caro del año.