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Por industria · Gimnasios y centros deportivos

Paneles solares para gimnasiosy para el giro que también consume de noche

Un gimnasio tiene el perfil de consumo más incómodo para la energía solar y aun así es uno de los giros donde mejor funciona. Incómodo porque su día tiene dos picos, uno de seis a nueve de la mañana y otro de seis a diez de la noche, y el segundo ocurre cuando el techo ya no produce nada. Y aun así funciona porque entre esos dos picos el gimnasio no se apaga: el clima sigue trabajando, la extracción sigue renovando aire, las luces siguen encendidas y la bomba de la alberca no para nunca. Aquí te explicamos, sin adornos, qué parte de tu recibo cubre el sol, qué parte no, y por qué las cuentas siguen saliendo.

Fila de caminadoras y elípticas en el área de cardio de un gimnasio

Paneles solares para gimnasios y paneles solares para centros deportivos, con una advertencia por delante: el consumo eléctrico de un gimnasio tiene dos picos y uno de ellos es de noche, cuando no hay sol. Aquí explicamos qué parte del recibo cubre de verdad la energía solar para gimnasios, cómo se dimensiona un sistema solar para gimnasio con doble pico, qué hacer con la alberca climatizada (paneles solares para alberca techada casi nunca es la respuesta correcta para el agua caliente), y por dónde empieza el ahorro de energía en gimnasios antes de poner un solo panel.

El perfil

El doble pico
y por qué importa tanto

Casi ningún giro consume en dos jorobas separadas. El gimnasio sí, y la segunda joroba es la que define todo el diseño.

Si dibujas el consumo de un gimnasio a lo largo del día, no sale una montaña, salen dos. La primera empieza antes de que amanezca: a las cinco y media o seis de la mañana se encienden luces, se arranca el clima, se abren vestidores y empieza a correr agua caliente en las regaderas, todo al mismo tiempo y con el sol todavía por salir. La segunda arranca alrededor de las seis de la tarde, cuando entra la gente que sale de trabajar, y se sostiene hasta las nueve o diez de la noche. Entre las dos hay un valle de media mañana y mediodía que nunca baja a cero, porque el clima, la extracción y la alberca no se apagan.

Eso es exactamente lo contrario de lo que le conviene a un sistema solar. El techo produce entre media mañana y media tarde, y tus dos momentos de mayor consumo caen justo antes y justo después. Vale la pena decirlo de frente en lugar de esconderlo detrás de un porcentaje bonito: en un gimnasio, la energía solar cubre una parte de tu consumo, no todo, y la parte que cubre es la del valle de en medio, no la de los picos.

La buena noticia, y es una buena noticia real, es que ese valle no es poca cosa. En un gimnasio con clima continuo, extracción funcionando todo el día y una alberca techada, el consumo del mediodía es una parte muy considerable del total del mes. No es un negocio que se apaga entre picos, como una oficina a la hora de la comida; es un negocio que trabaja todo el día a media máquina y dos veces al día a máquina completa. Esa media máquina de ocho horas es justo lo que un techo cubre bien.

La segunda buena noticia es que la energía que entregas a la red durante el día no se pierde. Dentro del esquema de compensación de tu contrato de interconexión, lo que entregaste se descuenta de lo que tomas después, así que parte de tu pico nocturno se paga con la producción del mediodía. Lo que ese esquema no resuelve, si tu tarifa lo cobra, es la potencia máxima. Sobre eso volvemos más abajo. Para una primera idea de tamaño puedes usar la calculadora de paneles solares, y el panorama general de instalaciones comerciales está en paneles solares para empresas.

Cargas

Las seis cargas que
deciden tu recibo

Esto es lo que aparece al medir el tablero de un gimnasio de barrio y el de un centro deportivo con alberca. El orden sorprende a casi todos los dueños.

1

Alberca techada y climatizada

Es la carga más subestimada del giro, y con diferencia. Son dos cosas al mismo tiempo: la bomba de recirculación y filtrado, que trabaja prácticamente las veinticuatro horas porque el agua no puede quedarse quieta, y el calentamiento del agua, que compite directamente con el volumen de la alberca y con cuánto calor pierde por evaporación. Un centro deportivo con alberca climatizada tiene un piso de consumo que un gimnasio sin alberca simplemente no tiene, y en muchos casos esa sola partida decide el tamaño del proyecto.

2

Climatización del área de entrenamiento

Un gimnasio no puede oler ni sentirse caliente; es el primer motivo por el que la gente se cambia de gimnasio. Eso obliga a mantener el clima trabajando durante todo el horario, no solo en los picos, y a temperaturas más bajas que en una oficina porque los cuerpos que están adentro están generando calor. En clima cálido es la partida más grande del recibo después de la alberca, y es también la que mejor coincide con la producción del techo.

3

Extracción y renovación de aire

Es la carga invisible. Los ventiladores de extracción e inyección trabajan de corrido durante todo el horario para renovar el aire, y en las zonas de peso libre y de clases grupales trabajan más fuerte. Cada ventilador por separado parece poca cosa; todos juntos, durante quince o dieciséis horas diarias, suman una partida seria. Y son de las pocas cargas donde un ajuste de velocidad bien hecho baja el consumo sin que nadie lo note.

4

Iluminación de alta densidad en techo alto

Un gimnasio se ilumina más que una oficina y desde más lejos: techos altos, áreas grandes y la exigencia de que el lugar se vea bien en fotos y en redes. Aunque ya sean luminarias de bajo consumo, son muchas, encendidas quince horas diarias y a veces con iluminación de acento adicional. Es la carga que más fácil se controla por zonas: no todas las áreas necesitan estar al tope a las once de la mañana.

5

Regaderas y agua caliente de vestidores

El agua caliente se pide exactamente en los dos picos: después de la sesión de la mañana y después de la de la noche. Es una demanda concentrada y corta, no continua, lo que la hace perfecta para resolverse con un sistema que acumule calor durante el día. Si la calientas con resistencia eléctrica, es una partida grande y es el mejor candidato del gimnasio para un calentador solar.

6

Equipos de cardio y de fuerza asistida

Una caminadora sola consume poco, mucho menos de lo que la gente imagina. El asunto es que hay veinte, treinta o cuarenta, y en hora pico están todas trabajando al mismo tiempo. Las elípticas y las bicicletas consumen todavía menos, y varias generan parte de su propia electrónica. Lo que sí pesa es la coincidencia: todas encendidas en el mismo cuarto de hora, junto con el clima al tope y las luces completas, es lo que arma tu pico de potencia de la noche.

Alberca techada y climatizada de un centro deportivo
La bomba de recirculación no para y el calentamiento del agua no se apaga: es el piso de consumo del centro deportivo.
Regadera con agua caliente
El agua caliente se pide en los dos picos del día, y es la carga que mejor resuelve un sistema que acumula calor.
Tablero de monitoreo de producción solar en un teléfono
Con monitoreo por área sabes qué zona del gimnasio se disparó el mes pasado y a qué hora ocurrió tu pico.
Perfil

Los dos picos
contra la curva del sol

Esto es lo que medimos en un gimnasio con horario de seis de la mañana a diez de la noche. Es la tabla más importante de esta página.

Franja del díaQué está trabajandoCoincidencia con la producción solar
5:30 a 9:00Primer pico: luces completas, arranque de clima, regaderas al tope, cardio llenoCasi nula al inicio, subiendo al final. Aquí suele quedar el pico de potencia del mes
9:00 a 13:00Valle de media mañana: clima continuo, extracción, alberca, clases matutinasMuy alta. Es la mejor ventana y prácticamente todo se autoconsume
13:00 a 17:00Valle de tarde: clima en su punto más caliente, alberca, tráfico bajoMuy alta. Sigue siendo excelente coincidencia y es la hora más cara del día en clima
17:00 a 19:00Empieza el segundo pico: entra la gente que sale de trabajarCayendo rápido. La primera hora todavía se cubre; la segunda ya casi no
19:00 a 22:00Segundo pico completo: aforo máximo, clases grupales, regaderas, clima al topeNula. Es el tramo grande que no cubre el techo y se compensa con lo del día
22:00 a 5:30Cierre: bomba de la alberca, refrigeradores de la barra, cámaras, red y accesoNula. Es un piso de consumo chico pero de todas las horas del año

Lee la quinta fila con calma, porque ahí está el problema del giro y también su solución. Ese pico nocturno no lo cubre ningún panel, pero sí se compensa: la energía que entregaste a la red durante las dos ventanas del valle se descuenta de la que tomas de noche, dentro del esquema de compensación de tu contrato de interconexión. Lo que no se compensa, si estás en una tarifa que la cobra, es la demanda máxima, es decir la potencia más alta que jalaste al mismo tiempo, medida en kW. Y en un gimnasio esa potencia máxima ocurre casi siempre en la fila uno o en la fila cinco, o sea cuando el techo no produce. Sobre eso hay que hablar en serio y viene en el siguiente bloque.

La noche

Qué hacer con el pico
que el sol no alcanza

Aquí está la conversación que un vendedor apurado se salta. La hacemos antes de cotizar, porque es la que decide si el proyecto tiene sentido para ti.

Empecemos por lo que sí resuelve el fotovoltaico solo. La energía consumida, medida en kWh, se ataca completa: da igual a qué hora la consumas, porque lo que entregas de día se descuenta de lo que tomas de noche dentro de tu contrato de interconexión. Si tu recibo es principalmente energía, como pasa en la mayoría de los gimnasios en PDBT, la tarifa de pequeña demanda en baja tensión, entonces el doble pico es un problema de percepción y no de dinero: el sistema rinde igual que en un giro diurno.

Ahora lo que no resuelve. Si tu gimnasio es grande y está en GDMTH, la tarifa de gran demanda en media tensión, tu recibo trae dos partidas: la energía y la demanda máxima. Los paneles bajan la primera. La segunda no baja si tu pico ocurre a las seis de la mañana o a las ocho de la noche, que es justo lo que pasa en este giro. Esa es la parte incómoda, y no tiene vuelta: se puede atacar, pero no con paneles solos.

Para atacarla hay tres caminos y conviene evaluarlos en este orden. El primero es gestionar el pico sin comprar nada: escalonar el arranque de la mañana en lugar de encender todo junto, precalentar el agua antes de la hora de mayor demanda de regaderas, adelantar el arranque del clima a una hora en que todavía no hay aforo, y revisar si la iluminación de todas las zonas necesita estar completa a las siete de la mañana. El segundo es reprogramar cargas al valle: mover el calentamiento de la alberca a las horas de sol en lugar de dejarlo trabajando de madrugada es de los cambios que más mueven el recibo en un centro deportivo.

El tercero son las baterías, y un gimnasio es de los pocos giros donde de verdad se justifican, porque tienes un pico nocturno grande, repetido todos los días y perfectamente predecible en horario. Una batería cargada con el excedente del mediodía que descarga entre siete y nueve de la noche recorta ese pico y, si tu tarifa cobra potencia, recorta también esa partida. Dicho eso, tampoco vamos a fingir que siempre convienen: encarecen el sistema de forma importante, tienen su propia vida útil y su propio reemplazo, y si tu tarifa no cobra demanda máxima entonces la batería no te está ahorrando nada que la compensación no te ahorre ya. Se decide con tu historial de demanda en la mano y con la aritmética a la vista. Si además te preocupa seguir operando durante un apagón, eso es otra conversación y está en respaldo de energía.

Ejecución

Cómo se instala
en un gimnasio que no cierra

Un gimnasio abre a las seis y cierra a las diez, los siete días. No hay semana de vacaciones. Estos son los seis pasos con los que trabajamos.

01

Medición por zona, no por local

Colocamos medidores temporales en los circuitos de clima, extracción, iluminación, alberca, agua caliente y área de máquinas durante una o dos semanas de operación normal. Con eso sabemos qué porcentaje del recibo es cada zona, a qué hora exactamente ocurre tu pico y cuánto pesa realmente el valle del mediodía, que es lo que el techo va a cubrir.

02

Revisión de tarifa y de historial de demanda

Si estás en baja tensión, la conversación es de energía. Si estás en media tensión, hay que leer el registro de demanda del medidor de los últimos meses para ver dónde quedan tus picos y qué proporción de tu recibo representan. Esa lectura decide si conviene hablar de baterías o si es una complicación innecesaria.

03

Lo barato antes de lo caro

Controles de velocidad en extracción, zonificación de la iluminación, ajuste de horarios del clima, revisión de la cubierta de la alberca fuera de horario y del aislamiento de la tubería de agua caliente. Todo eso baja el consumo sin comprar un panel y reduce el tamaño del sistema. Se hace primero, se vuelve a medir y sobre ese consumo real se cotiza.

04

Techo, sombras y estructura

Medimos la superficie útil, revisamos sombras de equipos de aire, de tinacos, de cubos de escalera y de edificios vecinos a lo largo del día, y verificamos que la losa o la estructura soporten. En gimnasios dentro de una plaza el techo suele ser área común, y ahí lo primero es resolver el permiso por escrito del propietario antes de medir nada más.

05

Proyecto, trámite y calendario

Se define el tamaño, el punto de conexión, si lleva almacenamiento y la fase del proyecto, y se arma el expediente de interconexión ante CFE con diagrama unifilar. La duración del trámite varía por división, así que el calendario se construye con esa incertidumbre dentro y no con una fecha inventada. El proceso completo está en CFE e interconexión.

06

Obra en la ventana de diez a cinco

Es la única franja en que el gimnasio está a media carga y hay poca gente. El montaje en techo se hace ahí, con acceso por fuera del área de entrenamiento y sin cruzar vestidores. El corte para conectar en el tablero se programa después del cierre, de diez de la noche en adelante, y no pasa de unas horas. La alberca y su bomba se dejan al final, con su propio corte acordado con el personal de mantenimiento.

La alberca

La carga que nadie cuenta
hasta que la mide

Si tu centro deportivo tiene alberca techada, esta es la sección más importante de la página. Con diferencia.

Una alberca techada y climatizada es dos cargas en un solo lugar. La primera es mecánica: la bomba de recirculación y filtrado, que trabaja prácticamente sin parar porque el agua estancada se echa a perder. Es una carga chica en potencia pero de todas las horas del día y de todos los días del año, así que en energía acumulada al mes es enorme. La segunda es térmica: mantener el agua a temperatura, que compite contra la evaporación, contra el aire del recinto y contra cada vez que alguien abre una puerta.

Aquí conviene decir algo que no ayuda a vender paneles pero sí ayuda a decidir bien: para la parte térmica, los paneles fotovoltaicos son el camino largo. Convertir sol en electricidad y esa electricidad en calor desperdicia buena parte del recorrido. Calentar el agua con sol de forma directa, con calentadores solares, o moverla con una bomba de calor, que en lugar de generar calor lo traslada del aire al agua y por eso entrega varias veces más calor que la electricidad que consume, rinde mucho más por cada metro cuadrado de techo que ocupas. En un centro deportivo con alberca, la secuencia que casi siempre sale mejor es: primero resolver el calor del agua, después dimensionar el arreglo fotovoltaico sobre lo que quede.

Hay además dos medidas de operación que valen más que cualquier equipo nuevo. La primera es la cubierta térmica fuera de horario: la mayor parte del calor que pierde una alberca se va por evaporación desde la superficie, y cubrirla durante las horas que está cerrada corta esa pérdida de forma considerable. La segunda es revisar el horario del calentamiento: mucho equipo está programado para calentar de madrugada por costumbre, cuando podría hacerlo durante las horas de sol y consumir directamente de la producción del techo en lugar de tomarlo de la red a las cuatro de la mañana.

Para la parte mecánica, en cambio, los paneles sí son la respuesta correcta y además la coincidencia es perfecta: la bomba trabaja todo el día, el techo produce todo el día. Si además le instalas un control de velocidad para que la bomba filtre más lento durante más horas en lugar de rápido durante pocas, el consumo baja de forma significativa y el sistema queda mejor aprovechado. Es uno de los ajustes con mejor retorno de todo el giro, y no requiere un solo panel para funcionar.

Por escrito

Qué se documenta
en un centro deportivo

En este giro cambia el gerente, cambia el encargado de mantenimiento y a veces cambia el dueño. Lo que no está por escrito no sobrevive a la rotación.

El socio

Lo que el socio ve
y lo que no ve

Un gimnasio compite por permanencia mensual. Esta parte del proyecto no aparece en el recibo, pero sí aparece en la decisión del socio.

Un gimnasio no vende una compra, vende una renovación cada mes. Y lo que hace que un socio renueve no es el precio: es que el lugar se sienta bien. Que no huela, que no esté caliente, que el agua de la regadera salga caliente a las siete de la mañana cuando hay quince personas bañándose al mismo tiempo, y que la alberca esté a temperatura el martes a las siete de la noche. Todo eso es energía, y todo eso se cae cuando alguien decide ahorrar apagando cosas.

Por eso en este giro el argumento del sistema solar no es solamente el recibo. Un gimnasio que produce buena parte de su propia energía deja de tener el incentivo perverso de apagar el clima a media tarde para que el recibo no se dispare. El equipo trabaja como tiene que trabajar y el costo de que trabaje es menor. Es una forma de proteger el producto, no solo de bajar un gasto, y en una mesa donde se discute la permanencia de los socios ese argumento pesa más que un porcentaje.

Hay también una parte de comunicación que en este giro funciona bien y en otros no. El socio de gimnasio es un público que se interesa por lo que consume, mide y comparte; una pantalla en recepción con la generación del día, o el dato en la aplicación del gimnasio, se lee y se comenta. La misma plataforma de monitoreo que usa mantenimiento alimenta ese tablero, así que no es un equipo aparte ni un gasto duplicado. Lo que funciona es mostrar dos o tres números grandes y legibles: cuánto está generando el techo ahora y cuánto lleva el mes. Lo que no funciona es llenar la pantalla de gráficas que nadie va a leer de pie.

Un último apunte sobre continuidad. Un apagón en hora pico en un gimnasio no destruye producto, pero sí vacía el lugar: se apaga el clima, se apaga la extracción, el local se calienta en minutos y la gente se va. Un respaldo completo del gimnasio rara vez se justifica, pero un respaldo parcial de iluminación de emergencia, control de acceso, punto de venta, cámaras y el equipo de la alberca sí es razonable y es mucho más barato. La lógica de qué se respalda y qué no, y cómo se separan los circuitos para lograrlo, está en respaldo de energía. Y si tu centro deportivo tiene además hospedaje, spa o restaurante, revisa cómo tratamos esos consumos en paneles solares para hoteles. Si el proyecto tiene sentido técnico pero no cabe de un golpe en el flujo del negocio, se revisan condiciones de financiamiento sobre el alcance completo y se ejecuta por etapas.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan en gimnasios

Mi gimnasio consume de noche, ¿de verdad me sirven los paneles?

Sí, y la explicación es concreta. La energía que entregas a la red durante el día se descuenta de la que tomas de noche dentro del esquema de compensación de tu contrato de interconexión, así que el desfase de horario no te castiga en la partida de energía. Además tu gimnasio no está apagado entre picos: clima, extracción, iluminación y alberca trabajan durante todo el mediodía, que es justo cuando el techo produce. Lo que el desfase sí afecta, si tu tarifa la cobra, es la potencia máxima, y eso se ataca aparte.

¿Necesito baterías por el pico de la noche?

Es el giro donde más se justifican y aun así no siempre convienen. Se justifican si estás en una tarifa que cobra la demanda máxima, es decir la potencia más alta que jalaste al mismo tiempo, y esa partida es grande en tu recibo: ahí una batería que se carga al mediodía y descarga de siete a nueve de la noche recorta ese cobro. No convienen si tu tarifa solo cobra energía, porque entonces la compensación ya te está resolviendo el desfase y la batería solo encarece el sistema. Se decide leyendo tu historial de demanda, no por costumbre.

Tengo alberca techada, ¿cómo cambia el proyecto?

Lo cambia todo, porque la alberca suele ser la carga más grande del centro deportivo y casi nadie lo sospecha. Son dos cosas: la bomba de recirculación, que trabaja todas las horas del día y se resuelve muy bien con paneles porque coincide perfecto con la generación, y el calentamiento del agua, que se resuelve mejor con calentadores solares o con una bomba de calor que con fotovoltaico. La secuencia que sale mejor es primero resolver el calor del agua y después dimensionar el arreglo sobre lo que quede.

¿Cuánto de mi recibo puedo cubrir?

Depende de cuántas horas operas, de si tienes alberca y de si tu recibo es solo energía o también potencia. Un gimnasio con clima continuo, extracción todo el día y alberca tiene un consumo de mediodía muy alto, y esa parte se cubre bien. Lo que no vamos a hacer es darte un porcentaje antes de medir tu tablero. Te lo decimos con tu consumo medido por zona y con tu historial en la mano, antes de instalar y no después.

¿Se puede instalar sin cerrar el gimnasio?

Sí. Trabajamos en la ventana de diez de la mañana a cinco de la tarde, que es cuando hay menos gente, con acceso a techo por fuera del área de entrenamiento y sin cruzar vestidores. El corte para conectar en el tablero se programa después del cierre, de diez de la noche en adelante, y no pasa de unas horas. La alberca y su bomba se dejan al final con su propio corte acordado con mantenimiento.

¿Las caminadoras consumen mucho?

Menos de lo que la gente cree, cada una por separado. El asunto es la coincidencia: en hora pico están todas trabajando al mismo tiempo, junto con el clima al tope y la iluminación completa, y esa suma simultánea es lo que arma tu pico de potencia de la noche. Por eso al medir no nos interesa tanto cuánto consume una máquina como cuántas coinciden y en qué cuarto de hora.

¿Qué hago con el agua caliente de las regaderas?

Si la calientas con resistencia eléctrica, es el mejor candidato del gimnasio para un calentador solar. La demanda de regaderas es concentrada y corta, en los dos picos del día, lo cual encaja perfecto con un sistema que acumula calor durante las horas de sol y lo entrega cuando se pide. Con eso bajas una partida grande usando menos superficie de techo que si lo hicieras con paneles, y dejas el techo restante para el arreglo fotovoltaico.

Rento el local dentro de una plaza, ¿puedo instalar?

Se puede, pero primero hay que resolver de quién es el techo. En una plaza la azotea suele ser área común y la administra el propietario o la administración del inmueble. Lo que funciona es un permiso por escrito de uso de una porción de azotea, con plano de la superficie, vigencia ligada a tu arrendamiento y una cláusula de qué pasa con el equipo al terminar. La otra conversación posible es que el propietario instale y te venda o te descuente la energía.

¿Cuánto tarda el trámite ante CFE?

La instalación toma de unos días a unas semanas según el tamaño. Lo que marca el calendario es el trámite de interconexión, que es más largo en media tensión que en baja y cuya duración varía por división, así que no te vamos a dar una fecha que no depende de nosotros. Lo que sí hacemos es armar el expediente completo desde el inicio, con diagrama unifilar, y darle seguimiento hasta el cambio de medidor.

Otros giros

Tu negocio no es el único
que consume así

Cada giro gasta la luz de una forma distinta. Estas son las demás páginas por industria.

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